El Comercio Newspaper
Publicado el 11-30-2007

Cuando el amor de un padre desafía a la ciencia médica

Con tesón y perseverancia ha mantenido vivo a su hijo que los médicos le dieron una semana de vida hace 17 años

Carlos Ramírez

El Comercio Newspaper

Con una sonrisa en el rostro afirma, una vez tras otra, que su hijo sanará más temprano que tarde. Que Tony, aquel niño-amigo con quien solía ir la iglesia y a pasear, caminará y hablará.

Pero ¿podrá sanar un muchacho quien hace 17 años fue declarado por la ciencia médica como una persona con la “mente muerta”, es decir, en estado vegetal, desahuciado? ¿Sanará un muchacho a quien los médicos solo le dieron una semana de vida?

Según este anciano de rostro y palabras bondadosas, la respuesta es sí. El está convencido que su hijo será bendecido por un milagro y no lo dice en el aire, de la boca para afuera. “En una oportunidad, una voz me dijo que saliera a pedir ayuda y que él un día iba a caminar, escuché la voz todo el día” refiere. Y lo dice no con lágrimas sino con su sonrisa.

Para él constituye un autentico milagro el mismo hecho de haber logrado mantener vivo a Tony durante 17 años con alimentos líquidos que introduce en su estómago a través de un tubo gástrico.

Lo alimenta cinco veces al día a través del conducto y lo saca a pasear por lo menos una vez al día. Vive para él, le dedica 24 horas al día con la misma ternura que cuando nació y cuando enfermó.

Es más, el milagro de la sanidad –fenómeno que según los creyentes solo se logra a través de la fe profunda —, se está asomando paulatinamente tras el sol; en los últimos dos meses y medio el joven ha comenzado a reaccionar.

La versión es confirmada por Diómedes Compres, Pastor Pentecostal hispano a cuya congregación asiste desde que una mujer, que lo encontró frente a un supermercado en Virginia, lo invitó.

La historia

Istvan Steve Sakac se acercó a este periodista para contarle su historia. Convenimos la entrevista para una hora específica con la firme convicción de que las casualidades no existen.

Llegó puntual, con su hijo, un legajo de documentos extendido por los médicos, recortes de prensa, CD’s con reportajes televisivos y dos miembros de la Iglesia Apostólica Pentecostal, quienes atestiguaron su versión.

En 17 años de trajinar en la búsqueda del milagro que “Solo Jesús puede hacer no los doctores” su historia ha aparecido en infinidad de medios televisivos y escritos.

Ahora Tony tiene 33 años. Su rostro ya muestra la adultez diferente a aquellos años de luz, cuando salía con su padre a comerse un helado a un parque en San Francisco, California.

Si usted es de las personas que no creen en nada, debe leer esta entrevista y se cree en algo con más razón. Allí esta.

¿Qué le pasó a su hijo por qué en estas condiciones?

“Cuando el tenia 16 años vivíamos en San Francisco California, el era Boys Scout, un muchacho muy activo. En una de las exploraciones al campo fue mordido por una garrapata. Cuando regresó del campamento me dijo que se sentía mal, que le dolía la garganta, los huesos, toda clase de dolores y no quería comer por lo que decidí llevarlo al hospital. Fue el 11 de octubre de 1990. En esos días, él estaba por salir de la High School y en sus tiempos libres viajaba a dar charlas a varias ciudades de Estados Unidos”.

¿Y cuál fue el diagnostico?

“Los doctores me dijeron que era una gripita y me mandaron para la casa pero después de tres días empeoró por lo que regresé al hospital. Me dijeron igualmente que era una gripe y me mandaron para la casa, pero él seguía empeorando. Posteriormente supe que se trataba de la enfermedad de Lyme”.

¿Y después, cuándo empeoró?

“Le reclamé al doctor y él me dijo: tú no eres doctor. Llamó a cuatro policías para que me sacaran del hospital. Después le comenzó a dar epilepsia durante cuatro días sin parar. Lo llevamos al mismo lugar en donde fue atendido”.

¿Y qué le dijeron?

“Me dijeron: le tenemos una mala noticia. Tenemos que decirte que él no está bien y que solo tiene una semana de vida, tienes una semana para despedirte y me invitaron a firmar unos papeles para donar los órganos”.

¿Cuál fue su reacción?

“Yo me paré y les dije: yo no creo en los doctores, yo creo en Jesús. No más doctores. También les dije: como ustedes enseñan que venimos del mono vayan a buscar partes (órganos) de los monos, no van agarrar a mi hijo de ninguna parte”.

¿Qué pasó después?

“Quisieron meter a mi hijo a un asilo en donde me dijeron que moriría en una semana. El doctor hasta me dio 300 dólares para que me fuera, pero alguien me dijo que no lo hiciera. Tras conocer mi decisión el doctor me dijo que no lo dijera a nadie porque perdería su trabajo. Si yo lo hubiese puesto en esa institución, lo hubieran tratado conforme a estos documentos y lo hubiera visto morir en una semana”.

¿Entonces usted que hizo?

“Me lo llevé para la casa luego un doctor africano me dijo: yo te voy a enseñar como alimentar a tu hijo (mediante un tubo) para que tú lo hagas. Eso es lo que vengo haciendo desde 1990 y cada tubo vale 145 dólares”.

¿Cuándo presentó los primeros síntomas, cree que los médicos pudieron haber evitado que empeorara?

“Así es. Si ellos hubieran hecho un buen diagnostico, pero no lo hicieron por el contrario me dijeron que lo dejara morir. Lo llevé a una iglesia católica, porque yo soy católico, y también me dijeron que lo dejara morir que era un vegetal. Una iglesia evangélica lo visitaba cada nueve meses durante cinco minutos. Mucha gente me dijo lo mismo que lo dejara morir y que donara sus órganos”.

¿Qué pasó entonces?

“Una voz me dijo ve a pedir ayuda en nombre de mi Padre. Y yo fui caminando. Yo tengo una gran meta. Con el dinero que recogí lo lleve a tratamientos de acupuntura, terapistas, masajes”.

¿Perdón y la mamá de Tony?

“Cuando ella vio la condición de Tony, huyó de la casa con los otros dos hijos”.

¿Cómo está él ahora, 17 años después?

“Yo le digo a él que le diga la gente que tú amas a Jesús y levanta la cabeza. Es una señal que él está pensando, él está entendiendo, no está como la gente piensa. Está reaccionado. Le digo muéstrale a la gente ¡levanta la cabeza! Y la levanta. Eso no lo hacía. El mismo doctor me ha dicho que se está recuperando lentamente. Él está mostrando recuperación cada siete días”.

¿Él está experimentado cambios semanalmente…?

“Estoy viendo cambios semanales. Yo lo llevo a grupos hispanos y lo paro por tres horas alrededor del templo (Iglesia Apostólica Pentecostal), al otro día trata de hablar, está más alerta”.

¿Cómo llegó a la iglesia?

“Una mujer miembro de la iglesia me vio frente a un supermercado y me invitó. Al llegar al templo la gente se conmovió y me ayudó”.

¿Disculpe la insistencia usted tiene esperanza que se va a curar?

“Tony caminará y hablará, ya comenzó a mostrar los primeros síntomas”.

¿Cuál es su mensaje para la comunidad?

“Que me visiten en mi casa y que me ayuden a recoger recursos para someter a Tony a una sesión de terapia en Filadelfia, que según los médicos ayudará a que camine más rápido. Las terapias abren las células para que entre oxigeno y la medicina que necesita ahuyenta la bacteria que le transmitió la garrapata a mi hijo.

Si usted quiere contactar a Istvan (Steve) Sakac puede llamar a los teléfonos (703) 267-2626 o (703)-577-4626. *Dirección: P.O Box 2594 Fairfax VA 22031

WEB: www.steveandtony.net Email: istvansak@verizon.net